Te comparto un poema que le escribí a Madre Divina hace un tiempo. Me acompañó y aún me acompaña en esos momentos en los que mi centro se corre y mi mente comienza a auto boicotearse. Aparece frente a decisiones importantes, ante nuevos caminos, o cuando algo dentro mío quiere avanzar, pero no me animo. Estas palabras nacieron desde lo más profundo de mi corazón. Las recité pidiendo asistencia a la Madre Divina, entregando mi mentalidad en ese preciso momento. Necesitaba una respuesta. No me animaba a decir “sí” a un paso importante, y un fuego que ardía dentro mío me impedía atreverme. A la mañana siguiente, algo cambió: tuve la fuerza para accionar, para permitirme decidir y al otro día, desperté con un viento suave en el oído… y sentí:
“Eres un Instrumento de Paz.”
La Madre Divina no solo me dio la fuerza: me respondió con una certeza amorosa y ese fuego dejó de arder…para convertirse en impulso, guiándome hacia donde debía estar.
ESPERO QUE TE ACOMPAÑE CON AMOR ESTE POEMA Y SU DIVINA RESPUESTA:
Madre Divina Ven!
Madre Divina, ven.
La risa me aliviana,
me acepto con amor.
La calma, la simpleza y la paz
habitan mi hogar.
Una danza eterna…
vuelvo al hogar,
me entrego al recordar.
La luz me acompaña
y acompañará.
Como una rosa me abriré,
Madre Divina, ven!
Con una sonrisa acompáñame.
Tu calor abrazo…
y mi humilde corazón,
se une a tu perfecto paso.
Su respuesta me Susurró: «Eres instrumento de Paz. La risa. SERrisa, porque es la SONrisa con la que nos reconocemos. Es con una sonrisa con la que te miro siempre, es en la sonrisa donde me reconoces porque es la sonrisa quien en verdad tu eres. Un gesto de bondad es lo que te hace recordar.
Chispita de bondad: es lo que hace que puedas despertar, valorar y ver la verdad de lo que te mueve, lo que mueve al mundo. ¿Qué te parece volver a tu centro?»


